El 11 de agosto de 1960, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos lanzó el satélite Discoverer 13 como parte del programa de satélites espías Corona de la CIA. La cápsula de retorno del satélite contenía solo una bandera estadounidense dentro de un impactador de metal de 120 kilos de peso. La cápsula descendió al Océano Pacífico después de desplegar su escudo térmico y paracaídas, y fue recuperada por un helicóptero de la Marina y llevada a Pearl Harbor.

Este éxito sentó las bases para el vuelo espacial moderno. La órbita del satélite alrededor de la Tierra 17 veces y su posterior recuperación en paracaídas demostraron que era posible regresar de manera segura del espacio. Esto llevó a que los satélites posteriores estuvieran equipados con cámaras y películas, y permitió que las personas regresaran de manera segura del espacio.

Discoverer 13 fue un satélite espía construido por General Electric y lanzado por primera vez en 1960. El éxito del satélite demostró que era posible regresar del espacio, lo que allanó el camino para los satélites y vuelos espaciales tripulados posteriores.