La inteligencia artificial, aunque parezca una revolución de software, tiene una infraestructura muy física. Los centros de datos requieren una gran infraestructura eléctrica, equipos de enfriamiento, procesadores, hardware de red y sistemas de respaldo, entre otros componentes. Estos componentes se basan en minerales y metales.
Un estudio de 2026 muestra que la mayoría de los minerales utilizados en la infraestructura de los centros de datos de la IA son de cobre. El cobre se utiliza para transportar electricidad en los sistemas de alimentación de los centros de datos, en la cableación de los servidores, en transformadores, barras y otras infraestructuras. Además, su buena conductividad térmica lo hace útil para el enfriamiento.
Otros metales importantes son el galio, el germanio, los elementos de tierras raras y el aluminio. Estos metales son considerados una parte crucial del ecosistema de hardware de la IA.
