La startup Atomarine planea construir centros de datos con energía nuclear en el mar para superar los desafíos de instalación de los centros de datos en tierra. Estos centros de datos se instalarán en estructuras similares a balsas en el mar y funcionarán con gas natural licuado (LNG). Posteriormente, cuando los pequeños reactores nucleares modulares (SMR) estén disponibles comercialmente, estos centros de datos comenzarán a funcionar con energía nuclear.
Este proyecto podría acelerar el proceso de instalación de los centros de datos y reducir su impacto ambiental. Sin embargo, también presenta desafíos, como la necesidad de resistir condiciones climáticas extremas en el mar y contar con una conexión a internet de alta velocidad. Además, los servidores de datos deben ser resistentes al movimiento constante y al ambiente salado del mar.
El creciente rechazo a los centros de datos en tierra sugiere que este proyecto podría convertirse en la opción más rápida en el futuro. Sin embargo, no se debe olvidar que los centros de datos en el mar serán mucho más caros y técnicamente más difíciles de implementar que los terrestres.
