Blue Origin vinculó la explosión del cohete New Glenn en mayo a una válvula de oxígeno en el motor BE-4. Este problema podría afectar también al cohete Vulcan Centaur de United Launch Alliance. El CEO de Blue Origin, Dave Limp, indicó que se han realizado pequeños cambios en la válvula para resolver el problema y que estos cambios se implementarán rápidamente en los motores actuales.

El problema de la válvula, al ser parte del motor BE-4, también podría afectar al cohete Vulcan. El cohete Vulcan experimentó un problema con uno de sus impulsores de combustible sólido en febrero, y este problema aún está bajo investigación. Northrop Grumman realizó un rediseño de un componente en el motor GEM 63XL y se espera que estos motores se entreguen antes de fin de año.

Blue Origin continúa con sus planes de reconstruir la rampa de lanzamiento LC-36 y preparar el cohete New Glenn para vuelos nuevamente antes de fin de año. Sin embargo, Limp no proporcionó una actualización del cronograma sobre la investigación del BE-4.