Caminar juntos puede ayudar a las parejas a comunicarse mejor entre sí, a sentirse más cercanas y a resolver los desacuerdos de manera más eficaz. Un estudio realizado por Brigham Young University encontró que las parejas jóvenes casadas que realizan actividad física conjunta presentan una mejor comunicación, una resolución de conflictos más sólida y menos estrés matrimonial. El ejercicio compartido mostró una relación más fuerte que el ejercicio individual.

La investigación analizó los datos de encuestas del estudio CREATE, en el que participaron aproximadamente 1.700 parejas casadas. El proyecto de BYU ha seguido a parejas recién casadas en EE. UU. durante más de una década. El ejercicio conjunto ayudó a las parejas a comunicarse mejor entre sí y a resolver los conflictos de forma pacífica.

Los investigadores compararon el ejercicio individual con la actividad física compartida y examinaron cómo cada uno se relaciona con la comunicación, la resolución de conflictos y el estrés matrimonial. En general, el ejercicio se asoció con relaciones más saludables, pero la actividad física compartida mostró una relación más fuerte.