El rápido crecimiento de los centros de datos de inteligencia artificial está poniendo a prueba los límites de la infraestructura eléctrica. Esta situación está causando interrupciones y aumentos de costos en las redes locales. Recientemente, se produjo un corte de electricidad en la región desde Washington DC hasta Chicago debido a la desconexión de un centro de datos de la red PJM. Este incidente destacó los problemas derivados de la demanda eléctrica de los centros de datos, que no pueden ser resueltos rápidamente debido a la incapacidad de expandir la infraestructura a la misma velocidad.

Para satisfacer las necesidades eléctricas de los centros de datos, es necesario construir nuevas fuentes de energía y líneas de transmisión. Sin embargo, estos procesos son mucho más largos y costosos en comparación con la construcción de los propios centros de datos. Por ejemplo, la construcción de una nueva línea de transmisión puede tardar entre 7 y 8 años desde su aprobación, y en algunos casos, este período puede extenderse hasta 10 años. Además, la producción de convertidores y otros componentes de infraestructura también requiere mucho tiempo, lo que dificulta el suministro de electricidad a los centros de datos.

Se han propuesto varias soluciones para satisfacer las necesidades eléctricas de los centros de datos. Una de ellas es el uso de turbinas de gas para alimentar directamente a los centros de datos. Sin embargo, esta solución también enfrenta problemas ambientales y largos períodos de espera.