La refrigeración pasiva por evaporación se ha utilizado durante siglos para reducir las temperaturas. Dado que el calor se extrae mediante la evaporación del agua, la temperatura disminuye. Si este proceso es más eficiente, la diferencia de temperatura aumenta, y precisamente a eso apunta la estructura impresa en 3D. En la Universidad Tecnológica de Graz, Austria, se crearon estos cubos que, gracias a su cuidadosa estructura, reducen notablemente el aire circundante. Siempre que permanezcan húmedos el tiempo suficiente.
El objetivo fundamental del diseño es exponer la máxima cantidad de agua a la máxima cantidad de aire. El prototipo de muro de refrigeración, al estar impreso en 3D con una mezcla especial de arcilla, lo logra de dos maneras. Primero, el macro diseño de los bloques impresos en 3D maximiza la superficie. Si el cubo de la imagen le resulta familiar, se debe a que tiene un patrón de relleno interno tipo gyroid. El gyroid no tiene "secciones cerradas" ni "callejones sin salida", lo que lo convierte en un candidato estructural ideal para imprimir de forma simple y limpia en 3D sin soportes.
La segunda ventaja reside en la propia arcilla utilizada en los bloques. La arcilla cocida a bajas temperaturas mantiene una estructura redondeada, pero esta mezcla va aún más allá. Se trata de una mezcla preparada con inspiración biológica a partir de arcilla, micelio de hongos y residuos de madera. Tras la impresión, los cubos se cuecen y el hongo y los trozos de madera se queman, creando una red de diminutos cuernos ramificados y caparazones ocasionales más grandes. El resultado, dimensión
