Durante años, un usuario insistió en comprar un nuevo dispositivo Android cada año, pero dejó este hábito debido al aumento de precios y la disminución de innovaciones. Los nuevos modelos de Samsung y Google comienzan con precios 100 dólares más altos que en años anteriores. Esta situación, junto con el aumento de precios de otros productos tecnológicos, hace que los usuarios muestren menos interés en adquirir nuevos dispositivos.
Mientras los precios de los nuevos dispositivos siguen aumentando, el rendimiento y las características de los dispositivos actuales son bastante suficientes. Por ejemplo, la característica más destacada del Google Pixel 10 Pro es su compatibilidad con accesorios magnéticos Qi2. Sin embargo, este tipo de innovaciones no justifican que los usuarios quieran gastar más de mil dólares.
Los usuarios pueden continuar utilizando modelos antiguos para evitar gastar miles de dólares en nuevos dispositivos. Los contratos de arrendamiento a largo plazo de Apple no son una buena señal para el futuro del mercado tecnológico. Sin embargo, el rendimiento y las características de los dispositivos actuales hacen que los usuarios prefieran seguir utilizando modelos antiguos en lugar de cambiar a nuevos dispositivos.
