Un equipo de investigación de la Universidad de Exeter, mientras investigaba por qué la bacteria Coxiella burnetii es tan sensible a la doxiciclina, descubrió dos nuevos mecanismos sobre cómo este antibiótico común bloquea el proceso de producción de proteínas en los ribosomas. En el primer mecanismo, las moléculas de doxiciclina obstruyen el canal de salida del ribosoma y detienen la producción de proteínas.
En el segundo mecanismo, la doxiciclina altera la estructura del ribosoma, dejándolo en un estado pasivo.
Estos hallazgos podrían llevar al desarrollo de nuevos tratamientos antibióticos.
