Investigadores de Canadá y Estados Unidos encontraron nuevas evidencias que respaldan la conexión entre la misofonía y el lóbulo insular anterior y la red de relevancia.
El estudio muestra que la misofonía existe como un espectro y presenta diferencias en la población general.
Los investigadores sugieren que la misofonía no se superpone significativamente con la ansiedad, la depresión o el autismo, y que estos últimos tienen procesos biológicos separados.
