SpaceX se vio obligada a cancelar por última vez dos intentos de lanzamiento de cohetes distintos en poco tiempo. El primer incidente ocurrió el 20 de julio por la mañana en la Base de la Fuerza Espacial de Vandenberg, California, cuando los motores del cohete Falcon 9 comenzaron a encenderse para lanzar 24 satélites Starlink a órbita.

Una situación similar se presentó el jueves 16 de julio durante el intento de vuelo de prueba número 13 del cohete Starship. Se considera que estos dos cancelaciones no tienen mucho en común más allá de la proximidad temporal, ya que los vehículos difieren significativamente en estructura y función.

El Falcon 9 es conocido como uno de los cohetes más confiables y activos del planeta, habiendo realizado 84 lanzamientos exitosos este año. Starship, en cambio, es un cohete masivo aún en fase de desarrollo y prueba, que promete una reutilización total y una potencia sin precedentes.

Los motores de ambos vehículos también son distintos. El primer estadío del Falcon 9 lleva nueve motores Merlin 1D, mientras que el propulsor Super Heavy de Starship utiliza 33 motores Raptor de nueva generación. SpaceX reemplazó dos motores Raptor en preparación para el próximo intento de Starship.

El lanzamiento de Starlink fue reprogramado para el martes 21 de julio por la mañana, y el decimotercer vuelo de prueba de Starship fue reprogramado para el jueves 23 de julio por la tarde.