La cultura neolítica de Malta presenta evidencia de que los humanos que migraron desde Sicilia hace 5000 años utilizaron las estrellas para navegar hasta la isla. Estas personas, durante un período de construcción de 1500 años que comenzó en el 3600 a.C., erigieron estructuras megalíticas. Las alineaciones astronómicas de estas estructuras, especialmente la alineación con la constelación Crux (Cruz del Sur) en Tarxien, podrían haber sido utilizadas para la navegación nocturna.
Sitios como Tarxien y Ggantija, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, ofrecen pistas sobre el conocimiento astronómico y los sistemas de creencias de esta cultura. Los charcos de agua en Tarxien podrían haber funcionado como un antiguo telescopio, mientras que la estructura de Ggantija se ha determinado que es más antigua que las pirámides de Egipto. Se cree que estas personas no hacían distinción entre la vida y la muerte, y veían el concepto de espacio-tiempo como una extensión del ciclo de la vida.
El obsidiana encontrado en Malta se considera evidencia de comercio con Sicilia y Pantelleria. Esto indica que los humanos neolíticos viajaban por el Mediterráneo y que sus habilidades de navegación eran más avanzadas de lo que se pensaba anteriormente. Sin embargo, el significado exacto de estas estructuras y la cosmología completa de esta cultura aún no se comprenden completamente.
