Se cree que el océano profundo dentro de la luna helada de Júpiter, Europa, puede albergar vida. Las misiones como la Europa Clipper de la NASA y la JUICE de la ESA están investigando el potencial de este océano para albergar vida. Sin embargo, una nueva investigación liderada por la Universidad de Rutgers muestra que acceder a este océano puede ser más difícil de lo que se esperaba.

Los investigadores probaron si es posible que el agua del océano interior se transporte a la superficie a través de las grietas y fracturas en la corteza helada de Europa. Las simulaciones mostraron que el transporte de agua ocurriría de manera turbulenta y que este proceso causaría un rápido enfriamiento y congelamiento, lo que podría impedir el transporte de agua y hacer que sea más difícil que llegue a la superficie.

Los resultados de la investigación sugieren que acceder al océano interior de Europa puede ser más difícil de lo que se esperaba, lo que podría ser un factor importante en la planificación de misiones futuras. Además, se sugiere que los posibles reservorios en la corteza helada de Europa pueden haberse formado localmente, en lugar de haber sido llenados con agua del océano interior.