Investigadores de la Universidad de Kyushu en Japón han dado un paso importante en la tecnología vestible al desarrollar electrónica de película delgada que se conecta y desconecta automáticamente. A diferencia de los diseños actuales de dispositivos sólidos y de una sola pieza, esta nueva generación de "electrónicos cinéticos" ofrece una estructura flexible y reconfigurable.

El sistema desarrollado integra circuitos eléctricos con una capa de actuador especial compuesta por dos plásticos diferentes: polipropileno y poliimida. Cuando un filme microcalentador interno se calienta, los plásticos se expanden en proporciones distintas, lo que provoca la flexión del módulo. Gracias a este movimiento de flexión, los módulos pueden encajar entre sí o separarse.

Los investigadores diseñaron varios sistemas de enganche, como mecanismos de ciclo o conexiones similares a garras. En particular, la conexión tipo garra puede mantenerse bloqueada incluso cuando se corta la energía, conservando su integridad mecánica. El sistema opera exitosamente con voltajes bajos, entre 5 y 12 V, logrando simultáneamente la conexión mecánica y la continuidad eléctrica.

Esta tecnología tiene un gran potencial de aplicación en futuros sensores médicos que cambien de forma para monitorear distintos signos vitales, robots blandos que se reconfiguren para atravesar espacios reducidos o circuitos dañados que se autoreparen. El objetivo final es crear dispositivos que, como organismos vivos, puedan unirse por sí solos, adaptarse a su entorno y autorepararse.