Elon Musk anunció en la primera llamada de resultados trimestrales de SpaceX que se construirán fábricas a gran escala en la Luna. Las fábricas están diseñadas para que los robots realicen la mayor parte del trabajo pesado y se pretende descargar toneladas de carga en la superficie lunar. Este plan se presentó por primera vez en una publicación de blog sobre la adquisición de xAI en febrero y ahora se ha vuelto a plantear ante los inversores.

La función principal de estas fábricas será la producción de satélites de IA denominados Starlink (Starmind); los componentes de los satélites, como paneles solares y radiadores, se fabricarán en la Luna. Gracias a los robots, la producción será escalable y los recursos obtenidos se utilizarán para construir en la superficie lunar un acelerador de masa, como una pistola electromagnética (rail gun). La arquitectura reutilizable de Starship busca multiplicar por cuatro la capacidad de carga y reducir los costos de lanzamiento en diez veces respecto al Falcon 9 para que este diseño se haga realidad.

Musk no reveló los detalles de la fuerza laboral robótica que operará en la Luna, pero insinuó que podría emplearse el robot humanoide Optimus de Tesla. Además, señaló que la llamada de resultados de este mes, la primera de una empresa que salió a bolsa, generó una oferta pública inicial de $86 milyar IPO y una valoración de $1,77 trilyon, y que en el segundo trimestre de 2026 los ingresos fueron de $7,8 milyar con una pérdida de $541 milyar.