En EE.UU., los ataques armados masivos y las muertes por suicidio alcanzan sus niveles más altos durante el verano. Los investigadores que analizaron datos nacionales de 2014 a 2021 observaron que ambos fenómenos alcanzan consistentemente su punto máximo en esta temporada. Esto sugiere que factores ambientales, conductuales o biológicos comunes podrían contribuir a estas fluctuaciones estacionales en la violencia.
Los hallazgos, que plantean la posibilidad de que los ataques armados masivos y el comportamiento suicida compartan vías de riesgo, son respaldados por el hecho de que una parte significativa de estos ataques es cometida por individuos que exhiben pensamientos suicidas o intentos previos de suicidio, junto con la expectativa de morir durante el ataque. La investigación también muestra que los suicidios siguen ritmos estacionales similares.
Los investigadores esperan que comprender mejor cuándo y por qué ocurren estos eventos pueda informar los esfuerzos de prevención y respuesta contra la violencia masiva y el comportamiento suicida. Sin embargo, se necesita más investigación para determinar si los factores estacionales afectan directamente el riesgo de ataques armados masivos y si las estrategias de prevención del suicidio son adecuadas para identificar a las personas en riesgo de cometer actos de violencia extrema.
