La Comisión Europea anunció que impuso una multa de 460 millones de euros a Google por dar prioridad en los resultados de búsqueda a sus propios servicios, como Shopping, Hotels y Flights. Además, se impuso otra multa de 430 millones de euros por impedir que los desarrolladores de aplicaciones Android dirijan a los usuarios fuera de la Play Store. Se otorgó a Google un plazo de 60 días para modificar estas prácticas; de lo contrario, se aplicarán multas periódicas.
Bajo las obligaciones legales, Google debe tratar de manera justa y no discriminatoria a los servicios de terceros en sus resultados de búsqueda y debe permitir a los desarrolladores ofrecer ofertas dentro y fuera de la aplicación. Esta decisión forma parte del esfuerzo del Derecho de Mercados Digitales (DMA) para eliminar prácticas que obstaculizan la competencia por parte de grandes puertas digitales.
La UE tiene la autoridad para imponer multas de hasta el 10 % de los ingresos globales de Google en 2025. La presidenta ejecutiva de la Comisión, Teresa Ribera, declaró: "Los mejores productos deben ganar no por ser propiedad de un motor de búsqueda, sino por ser mejores". Esta decisión busca proteger la libertad de elección de los ciudadanos europeos y fomentar la innovación en los mercados digitales.
