Los templos de Mısır distribuían a los trabajadores los restos materiales cuando los dioses consumían la esencia espiritual de los sacrificios ofrecidos. Esta práctica, conocida como 'la devolución de los sacrificios', constituía el salario del personal del templo.
Las raciones variaban según el estatus del trabajador; un obrero de campo o portador recibía normalmente diez panes y una medida de cerveza, mientras que los supervisores obtenían el doble. El Rhind Matematik Papirüsü del Britanya Müzesi muestra, con fracciones detalladas, la distribución de 100 panes a diez trabajadores, incluyendo a tres personas que recibían el doble de la porción.
Los registros revelan que estas porciones a veces eran derechos teóricos anotados únicamente en los libros, y que los trabajadores podían comprar en las tiendas con fichas de pan. Sin embargo, el tamaño exacto del pan y la cerveza y la viabilidad práctica de las fracciones siguen sin estar claros.
