En el Centro de Reintroducción de Ungulados Silvestres Alibi, ubicado en las áreas desérticas centrales de Kazajistán, el mes de agosto ha sido considerado un hito evolutivo para el ecosistema local. Dos crías macho de 7 años, llamadas Zil y Umbra, son los primeros nacimientos de la especie caballo de Przewalski en el territorio kazajo desde el siglo XVIII.

Estos nacimientos significan la superación de la caza y los problemas de adaptación climática que provocaron la desaparición de los caballos de la zona a partir del siglo XVIII. Las nacimientos en un área de protección de 56 hectáreas, dentro del Reservado Estatal Altyn Dala (489.000 hectáreas), forman parte de un proceso de recuperación que también beneficia a otras especies como la saiga y los caballos salvajes de Anatolia.

En los últimos tres años, 22 caballos traídos de zoológicos de Praga y Berlín han sido reubicados en Kazajistán, con el objetivo de establecer una población local de 40 animales.