En 2026, en el condado de Bucks, Pensilvania, el oficial de policía Ryan Gaffney fue acusado de tomar con su iPhone la imagen del cuerpo desnudo de un hombre bajo detención y mostrarla a empleados de la oficina del sheriff. El incidente ocurrió el 30 de enero de 2026, durante la detención de un hombre que experimentaba una crisis de salud mental. Se observó que Gaffney cubrió el lente de su cámara corporal con la mano durante el evento.
Los registros de la cámara corporal indicaron que Gaffney no accedió a las imágenes oficiales del incidente durante mucho tiempo, lo que sugiere que las fotos fueron tomadas con su teléfono personal, no con el dispositivo de la policía. El mismo testigo afirmó que en 2024 también había visto a Gaffney tomar una foto de la región glútea desnuda de otra persona bajo detención.
La investigación policial confirmó que este tipo de comportamiento se había repetido y que las imágenes se habían mostrado a empleados civiles dentro de la institución. Los detalles del caso generaron llamados para reevaluar los sistemas de control interno y los programas de capacitación del personal.
