Los bomberos que luchan contra los intensos incendios forestales en el suroeste de Francia se enfrentan a una nueva amenaza conocida como 'nubes de fuego', que generan sus propios vientos y pueden causar tormentas intensas que desencadenan nuevos incendios. Estas nubes, también conocidas como pyrocumulonimbus, son tormentas de aspecto aterrador que se forman sobre los incendios y contribuyen a que estos se vuelvan aún más peligrosos.

Las nubes de fuego son grandes nubes que se forman sobre los incendios y contienen miles de toneladas de agua. Estas nubes condensan el aire, generando más energía y creando corrientes ascendentes de hasta 150 kilómetros por hora. Sin embargo, cuando llueve, las gotas de agua se evaporan antes de llegar al suelo, enfriando la atmósfera y creando fuertes corrientes descendentes. Estas nubes son un fenómeno nuevo para Francia, y los bomberos necesitan aprender cómo combatir este tipo de incendios.

Las nubes de fuego son una consecuencia del cambio climático. El calentamiento global está causando olas de calor más frecuentes, lo que contribuye a que los incendios sean más frecuentes y más intensos. Sin embargo, no es posible predecir exactamente dónde se formarán estas nubes.