La debilidad repentina en brazos y piernas, dolor en la columna y pérdida de control de la vejiga en una niña de 8 años llevó a los médicos a un largo proceso de diagnóstico. Una resonancia magnética de la columna mostró una pequeña degeneración en un disco de la columna y una amplia inflamación o daño en esa área. Sin embargo, el hecho de que ni la niña ni su familia reportaran ningún trauma dificultó el proceso de diagnóstico.
Los médicos determinaron que la niña había sufrido una parálisis de la médula espinal. Esta condición ocurre cuando una parte de un disco de la columna se desprende y bloquea el flujo sanguíneo. El diagnóstico de FCE es difícil porque no existe una prueba de laboratorio o imagen específica. Los médicos llegaron al diagnóstico de FCE después de descartar causas más comunes de daño en la columna.
La niña recibió medicamentos antiinflamatorios, manejo del dolor y tratamiento de plasmaféresis. Después de varias semanas, la niña recuperó casi toda su fuerza y capacidad funcional. Sin embargo, el diagnóstico y tratamiento de la FCE sigue siendo un proceso desafiante.
