La epidemia de gripe aviar en el Zoológico Central de Nepal en junio y julio de 2026 provocó la muerte o sacrificio de al menos 65 animales. El informe de investigación reveló que la notificación tardía, la comunicación deficiente y la falta de bioseguridad contribuyeron a la propagación de la epidemia. El zoológico permaneció abierto durante cinco días a pesar de que las pruebas rápidas detectaron la presencia del virus.

La propagación de la epidemia se vio facilitada por la presencia de comida y agua contaminadas en las jaulas de aves abiertas y por errores en el procesamiento de la comida de los animales. El zoológico había recibido una advertencia sobre infecciones de gripe aviar en varanos en Kathmandu, pero no se tomaron medidas preventivas a pesar de esta advertencia.

El informe de investigación señaló que el zoológico no tenía guías de bioseguridad, un sistema de notificación de emergencias ni un plan de emergencia. Además, se detectó una falta de expertos técnicos en salud animal, cría de vida silvestre, nutrición y respuesta a emergencias. El zoológico también sufrió un brote de peste porcina africana tres meses después de la epidemia de gripe aviar.