El Departamento del Interior de EE. UU. publicó un plan de recorte de agua de dos años para los estados de la cuenca inferior del Río Colorado. Según la decisión, Arizona, California y Nevada reducirán en conjunto 1,25 millones de acre‑pies de agua.

Estos recortes se justifican por el descenso histórico de los niveles de Lake Mead y Lake Powell, así como por la reducción del caudal del río en un 20 % desde el año 2000, acelerada por el cambio climático. Los estados de la cuenca inferior enfrentan recortes de alrededor del 21 %, mientras que los de la cuenca superior no reciben recortes.

Las autoridades del agua de Arizona calificaron la decisión de ‘inaceptable’ y anunciaron que considerarán acciones legales; Nevada también presentó una demanda similar. Los expertos señalan que el plan es una medida a corto plazo y que falta una estrategia a largo plazo basada en la ciencia.