NGTS-38 b es un planeta cinco veces más masivo y un 8% más ancho que Júpiter. A este tipo de planetas grandes y masivos se les denomina "superjúpiteres". El planeta fue detectado por primera vez mediante una única observación de tránsito realizada por el satélite TESS de la NASA el Día de Navidad de 2020. Posteriormente, los telescopios NGTS en Chile lo observaron durante más de 200 noches y captaron el segundo tránsito.

La órbita del planeta es ligeramente elíptica, a diferencia de las órbitas casi circulares de los planetas del Sistema Solar. En su punto más cercano a la estrella, se encuentra ligeramente más lejos que Mercurio del Sol; en su punto más alejado, está a una distancia similar a la de la Tierra respecto al Sol. Sin embargo, como la estrella es más grande y más caliente que el Sol, la temperatura del planeta es superior a la de la Tierra.

Este descubrimiento destaca las dificultades para detectar planetas con órbitas largas. Su masa y distancia a la estrella sugieren que podría tener lunas o anillos. Tales estructuras aún no se han observado en planetas externos.