Investigadores de la UNESP y la Universidad de Birmingham detectaron ésteres organofosforados perjudiciales, utilizados como retardantes de fuego, en materiales de desecho. Estas sustancias se usan comúnmente en muebles, dispositivos electrónicos y productos para niños. Los investigadores encontraron trazas de estas sustancias en el 95% de las 207 muestras analizadas y detectaron niveles altos en 13 muestras.

La presencia de estas sustancias en productos para niños aumenta los riesgos para la salud. Estas sustancias pueden afectar los sistemas endocrino y reproductivo y aumentar el riesgo de cáncer. Los investigadores destacan el riesgo de propagación de estas sustancias durante el proceso de reciclaje.

Aunque algunos retardantes de fuego han sido prohibidos, estas sustancias aún se utilizan. Los investigadores enfatizan la importancia del análisis químico y las precauciones en el proceso de reciclaje. El riesgo de propagación de estas sustancias durante el reciclaje representa una amenaza para el medio ambiente y la salud.