Stoke, fundada en 2019, alcanzó una valoración de 9 mil millones de dólares. La empresa anunció que destinará la nueva inversión a construir la infraestructura que aumentará la capacidad de producción y la frecuencia de vuelos, escalar sus operaciones y desarrollar su segundo cohete, el Nova Block 2.

El objetivo fundamental de Stoke es reducir significativamente los costos de lanzamiento: lograr que los cohetes no solo devuelvan su etapa inicial, sino también la etapa superior que transporta la carga, volviendo a ponerla en órbita alrededor de la Tierra.

Con este enfoque, busca ser rival de la tecnología de cohetes reutilizables de SpaceX. El primer cohete desarrollado por Stoke, el Nova Pathfinder, podrá transportar hasta 3 toneladas métricas a la órbita baja de la Tierra.

Stoke planea realizar el primer vuelo del cohete a principios de 2027 y ya tiene suscripciones de lanzamiento firmadas para el vehículo.

Una de las innovaciones tecnológicas destacadas de Stoke es el sistema activo de refrigeración contra las altas temperaturas generadas durante la reentrada atmosférica: el sistema bombea hidrógeno líquido enfriado para controlar la temperatura del vehículo. Además, la empresa trabaja en un cohete más grande, el Nova Block 2, que se espera esté operativo para 2029 y podrá transportar hasta 15 toneladas métricas a la órbita baja de la Tierra.