Durante los trabajos de construcción de carreteras en Tbilisi, apareció un taller de 1000 años. El taller se evalúa en el contexto de que Tbilisi, fundada en el siglo IV, se convirtió en una parada de la Ruta de la Seda en el siglo X.
Durante la Edad Media, la ciudad fue gobernada por el Califato Omeya de Damasco, el Califato Abasí de Irak y el Imperio Seljúcida. David Lordkipanidze, del Museo Nacional de Georgia, señaló que Tbilisi siempre ha sido un centro multicultural y un verdadero centro económico para la región.
El descubrimiento del taller pone de relieve la importancia económica y cultural de Tbilisi, influenciada por los Califatos de Damasco e Irak.
