Tesla rechazó de forma categórica los rumores de que habría despedido al equipo de Full Self-Driving (FSD) en China. Señaló que el centro de datos de Shanghái sigue funcionando sin problemas y que ha compartido las acusaciones con la policía.

La compañía destacó que la contratación para puestos de asistencia al conductor se ha acelerado y que el proyecto avanza de manera constante. Sin embargo, China sigue siendo uno de los 12 países donde el FSD se ofrece por suscripción, lo que indica que la incertidumbre regulatoria persiste.

Fabricantes de automóviles chinos como Xiaomi, Huawei y Xpeng están lanzando rápidamente sistemas de asistencia al conductor para entornos urbanos, mientras que el FSD de Tesla aún espera la aprobación oficial. Esta demora genera incertidumbre sobre la cuota de mercado y la ventaja competitiva de Tesla.