Donald Trump, mediante su red Truth Social, escribió a Bombardier: "¡Más ventas de Bombardier en EE. UU.!". Advirtió que si la empresa no fabrica en Estados Unidos, enfrentará obstáculos para vender allí. Este amenaza se dio en un contexto de creciente guerra comercial entre Canadá y EE. UU., previo al día en que Canadá aplicaría aranceles retaliatorios del 25 % a mercancías estadounidenses por un valor de 20 mil millones de dólares.
Bombardier cuenta con una fábrica en Kansas que emplea a 3.500 trabajadores estadounidenses y fabrica jets militares de uso especial, aunque la mayoría de su flota se produce en instalaciones de Canadá y México. La empresa determinó que su contribución a Canadá en 2024 fue de C$7.4 mil millones.
El primer ministro de Québec, Christine Fréchette, calificó a la empresa como orgullo y bandera económica de la provincia, y aseguró que la amenaza de Trump no es una provocación para responder con provocación. Tras la ruptura de las negociaciones comerciales, EE. UU. impuso un arancel del 50 % a productos canadienses.
