Lanzado en 2005, Ultimate Spider-Man mantuvo la estética de cómic de Mark Bagley gracias a su opción de cel-shading, manteniendo una coherencia visual incluso 21 años después. El juego concentra la historia principal en menos de tres horas, oponiéndose deliberadamente a la costumbre de 'relleno' de los estándares modernos de mundo abierto, y esta brevedad se convierte en una ventaja a favor. Además, su sistema de lanzar telarañas ágil y reaccionario, junto con la estructura de doble personaje, siguen siendo puntos fuertes que definen su identidad de juego por encima de un realismo fotográfico.