Las células de cáncer de próstata acortan las moléculas de ARNm para evitar que el sistema inmunitario las reconozca. Este acortamiento provoca una sobreproducción de una proteína llamada SPSB1, que destruye los complejos MHC-1 en la superficie de las células cancerosas. Sin MHC-1, las células T no pueden ver las células cancerosas y la inmunoterapia se vuelve ineficaz.
Los investigadores desarrollaron una herramienta basada en CRISPR-Cas13 que impidió el acortamiento del ARNm de SPSB1. En lugar de cortar el ARNm, la herramienta evitó que se eliminara su extremo final, manteniendo su longitud normal. Como resultado, la producción de SPSB1 disminuyó, los complejos MHC-1 volvieron a aparecer en la superficie celular y las células inmunitarias ingresaron en mayor cantidad al tumor.
El tratamiento experimental aumentó significativamente la eficacia de la terapia de puntos de control inmunitario en ratones, sin observarse efectos fuera del objetivo. Sin embargo, este método aún no ha ingresado a ensayos clínicos y debe evaluarse su seguridad y eficacia en humanos.
