El 12 de agosto, los observadores del cielo en Norteamérica y Europa se enfrentarán a una oportunidad rara de observación. Durante el día, se producirá un eclipse solar parcial en Alaska, en la parte oriental de Canadá y en algunas zonas del noroeste de los Estados Unidos. Ese mismo eclipse será total en la costa este de Groenlandia, en el oeste de Islandia y en el norte de España. En Norteamérica, en el norte de Canadá se alcanzará una cobertura de hasta el 93 %, mientras que en grandes ciudades como Toronto, Ottawa y Quebec la cobertura será del 8‑24 %. En Europa, Londres observará el fenómeno con un 91 % y París con un 92 %. Al observar el eclipse solar, es fundamental usar gafas certificadas bajo la norma ISO 12312-2.

Después de la puesta del Sol, el planeta Venus será observable medio iluminado. Este es un momento en el que Venus muestra una fase media, y con un pequeño telescopio o un gran binocular de observación estelar, Venus aparecerá como una diminuta media luna.

Durante la noche, se producirá el pico de la lluvia de meteoros Perseidas. Este año, al no haber luna nueva, bajo un cielo oscuro se podrán observar entre 50 y 75 meteoros por hora. El mejor momento de observación será entre la medianoche y las 2 a.m. hora local.