Científicos del Instituto de Física Nuclear de la Academia Polaca de Ciencias (IFJ PAN) y de la Universidad de Heidelberg analizaron los datos de observación de 20 años del blazar PKS 2155-304 y constataron que las teorías actuales solo explican el comportamiento a corto plazo; a largo plazo se observa que entran en juego mecanismos más complejos.

Las observaciones indican que, si la radiación en el rango óptico y de rayos X del blazar proviene de la misma población de electrones, se esperaría que una variación en un rango se correlacionara con la otra. Sin embargo, en el conjunto de datos de 20 años no se observó dicha correlación a largo plazo. Además, se esperaba que el aumento de brillo en el rango de rayos X del blazar fuera más pronunciado en el rango de alta energía, pero en PKS 2155-304 este comportamiento no se observó durante los 20 años de observación.

Además, una distorsión adicional de onda observada en el espectro del blazar en 2012 indica la activación de mecanismos hadrónicos, lo que respalda la teoría de que los blazares podrían ser una fuente de neutrinos cósmicos.