El 27 de julio de 1962, los cosmonautas rusos Andriyan Nikolayev y Pavel Popovich abordaron un jet soviético y experimentaron la ingravidez sin viajar al espacio. Este fue el primer vuelo en el que los cosmonautas recibieron entrenamiento en gravedad cero a bordo de un avión. La aeronave realizó una trayectoria parabólica, proporcionando entre 6 y 25 segundos de ingravidez en cada maniobra.

Este entrenamiento ayudó a preparar a los cosmonautas para las misiones espaciales Vostok 3 y Vostok 4. Estas misiones también marcaron el primer vuelo simultáneo de dos naves espaciales tripuladas. Vostok 3 duró casi cuatro días, estableciendo un récord que no sería superado por la NASA hasta 1965 con el programa Gemini. Vostok 4, por su parte, duró casi tres días, y las dos naves espaciales se acercaron a 4 millas entre sí durante sus misiones.

Hoy en día, tanto la NASA como la Agencia Federal Espacial de Rusia (Roscosmos) continúan entrenando a cosmonautas y astronautas mediante vuelos parabólicos que simulan la ingravidez. Incluso es posible experimentar esto personalmente a través de empresas comerciales como Zero Gravity Corporation.