El proceso del último beta cerrado de Wardogs se llevó a cabo del 3 al 6 de septiembre y 30 000 jugadores se pusieron en fila 24 horas antes. El desarrollador Bulkhead recordó que para participar en el beta era necesario un pre‑pedido de 40 dólares, y respondió con “SİZLER ÇILGINSIIZ”.

El beta fue diseñado como una prueba de estrés controlada para medir la capacidad del servidor, más que como una prueba abierta; el director del juego, Joe Brammer, indicó que querían estudiar el efecto en el sistema de que 100 000 jugadores estuvieran simultáneamente en el explorador del servidor. En pruebas realizadas en las semanas anteriores, la conexión simultánea de 500 000 jugadores provocó que los servidores se saturaran por completo en la primera hora, y esa experiencia permitió que, al abrir el campo de tiro 24 horas antes, miles de jugadores pudieran probar armas y vehículos.

Esta prueba de estrés tiene como objetivo mejorar el rendimiento del servidor antes del lanzamiento de acceso anticipado previsto para el 10 de septiembre, aunque los desarrolladores admiten que aún existe incertidumbre sobre el impacto de la alta demanda en el sistema. Wardogs cuenta con más de un millón de usuarios en la lista de deseos de Steam, pero la resolución de problemas técnicos se considera un paso crítico para el éxito del juego.