Los astrónomos alertan que Reflect Orbital planea colocar 50.000 espejos espaciales en una órbita que sigue el límite entre día y noche en la Tierra. Estos espejos tienen como objetivo reflejar la luz solar hacia la superficie terrestre durante la noche para aumentar la eficiencia de las plantas de energía solar. Sin embargo, cada espejo será más brillante que Venus y podría formar un anillo en el cielo que oscurezca todas las estrellas y planetas.

Hugh Lewis de la Universidad de Birmingham y Samantha Lawler de la Universidad de Regina indicaron que este anillo será visible cada noche entre las 18:00 y las 20:00, y en las primeras horas de la mañana, siendo especialmente prominente durante los meses de invierno. La luz de este anillo continuará iluminando el cielo durante dos horas incluso después de que haya descendido por debajo del horizonte, reduciendo la eficiencia de los telescopios astronómicos hasta en un 300%.

La Sociedad Americana de Astronomía (AAS) condenó la autorización otorgada por la FCC a este proyecto. La FCC argumenta que no tiene autoridad para evaluar los impactos en la astronomía óptica; sin embargo, la AAS y otros astrónomos enfatizan que no existe otra institución con esta responsabilidad. Expertos también señalan que los recubrimientos oscuros utilizados en proyectos como Starlink se han vuelto ineficaces con las nuevas generaciones de satélites más grandes, y que este tipo de proyectos está cambiando permanentemente el cielo nocturno de la humanidad.