En la ciudad de Hirosaki, en el norte de Japón, el traslado de la torre de un aljibe de 360 toneladas dañado en el terremoto de 1983 se realizó utilizando la técnica tradicional 'hikiya'. Para el movimiento, que buscaba devolver la estructura a su lugar original, se inscribieron aproximadamente 1.800 voluntarios, pero la participación superó las expectativas y se registraron cerca de 8.000 solicitudes. Una vez instalada la kule sobre rieles y sistemas de ferrocarril, se utilizaron palos de 30 metros de largo para arrastrar la estructura. Bajo la orden 'so-re', grupos de 80 personas tiraron del aljibe, logrando moverlo 2,22 metros hacia adelante durante los fines de semana.