Tras el colapso de 1929, el pueblo estadounidense enfrentó dificultades económicas, pero los fabricantes de automóviles ofrecieron la posibilidad de conducir con varios modelos. Model 18, Light Eight, Airflow, Six, Independence, Series 452, Model J y otros lograron mantenerse en las carreteras durante las duras condiciones de los años 1930. Estos nueve vehículos ofrecieron a los consumidores opciones en diferentes niveles de precio y rendimiento.
Entre las características más llamativas se encuentran el motor flathead V8 de 65 caballos de fuerza del Model 18, el motor de ocho cilindros en línea que produce 110 caballos de fuerza del Light Eight y la primera estructura unibody del Airflow. Independence, con su bajo precio y motor de seis cilindros de 50 caballos de fuerza, aumentó su volumen de producción superando a sus competidores. Sin embargo, diseños innovadores como el Airflow fracasaron en ventas debido a sus altos costos.
El éxito de estos modelos muestra que, aunque la propiedad de automóviles permaneció limitada para las masas, el mercado automotriz pudo diversificarse durante la crisis económica. En el segmento de lujo, vehículos como Series 452 y Model J, debido a sus altos precios, se dirigieron a un nicho reducido de compradores. Por lo tanto, los fabricantes tuvieron que equilibrar entre modelos rentables y vehículos orientados al prestigio.
