El incidente ocurrió en İncedere Yaylası, donde el bebé de 11 meses fue visto por última vez el 11 de septiembre mientras estaba en un refugio de pastores. La madre, Elif Balıkçı, y el padre, Yusuf Balıkçı, llamaron al 112 al no poder localizar al niño. Intervinieron equipos de la gendarmería y AFAD, utilizando drones apoyados por inteligencia artificial y perros de rastreo.

Durante la investigación, la madre detenida declaró ante la fiscalía que el padre había asesinado al bebé y había dejado el cuerpo en el campo. No obstante, las operaciones de búsqueda no hallaron evidencia del cadáver. Con la solicitud del Fiscal General de Divriği, el Juez de Paz dictó una prohibición de publicación sobre el caso.