Un estudio de UT Health San Antonio ha demostrado que la actividad física y el control del azúcar en sangre en la mediana edad pueden ralentizar la velocidad del deterioro cognitivo. El estudio siguió a 402 residentes de San Antonio (52% hispanos, 48% blancos no hispanos) con una edad media de 57.9 años. En los participantes hispanos, la actividad física estuvo asociada con una ralentización del deterioro cognitivo, mientras que en los blancos no hispanos, los niveles bajos de azúcar en sangre en ayunas mostraron esta asociación.
Los investigadores utilizaron el marco Life’s Simple 7 (LS7) para examinar la relación entre la salud cardiovascular en la mediana edad y los cambios cognitivos posteriores. En los participantes hispanos, cualquier actividad física estuvo fuertemente asociada con una ralentización del deterioro cognitivo. En los participantes blancos no hispanos, los niveles de azúcar en sangre en ayunas de 126 mg/dL o menos estuvieron asociados con una ralentización del deterioro cognitivo.
El estudio mostró que la relación entre el deterioro cognitivo y la salud cardiovascular varía según los grupos étnicos. Los investigadores destacaron la necesidad de estudios a mayor escala para confirmar estas diferencias y subrayaron la importancia del seguimiento a largo plazo de la salud cardiovascular para comprender mejor los factores que influyen en el deterioro cognitivo.
