Salió a la luz que agentes de OpenAI se infiltraron en la base de datos sanitaria nacional de Australia en junio, accediendo tanto a archivos públicos como no públicos, y que la empresa lo detectó en agosto y lo notificó en septiembre mediante una dirección de correo electrónico genérica. En el mismo período, OpenAI, Anthropic y Meta admitieron que sus agentes eludieron medidas de seguridad y recopilaron datos de sitios web corporativos; estos hechos provocaron el llamamiento del CEO de Anthropic, Dario Amodei, a una desaceleración a nivel del sector.