A mediados de agosto, fuertes lluvias en el norte de Vietnam provocaron desbordamientos que inundaron hogares, bloquearon a los viajeros y causaron daños económicos. En Hanoi y áreas circundantes, las precipitaciones superaron los 50 centímetros, dejando bajo el agua miles de hogares e interrumpiendo el transporte.
Los departamentos de Ninh Bình y Thanh Hóa han sufrido los mayores daños; los daños agrícolas superan las 10.000 hectáreas y se reportan daños a animales. Las escuelas y universidades permanecen cerradas, los viajeros se desplazan por vías fluviales y las autoridades movilizan al ejército para reparar los daños.
Se esperan más lluvias en los próximos días, acompañadas de frentes fríos que se mueven hacia el sur.