El Wildlife Crime Prevention (WCP) Zambia, en colaboración con la Universidad Copperbelt, realizó entrevistas en 32 centros penitenciarios con 302 personas condenadas por delitos de vida silvestre.
El estudio determina que la mayoría de los reos son hombres de edad media que cometen delitos por primera vez. La caza furtiva de carne de bosque es la categoría de delito más frecuente.
Casi un tercio de los reos manifestaron no querer volver a cometer delitos de vida silvestre al ser liberados, aunque el 5% admitió tener intención de reincidir o asumir el riesgo.