Indonesia posee las mayores reservas de níquel del mundo y, en la última década, ha multiplicado su producción por diez. Un estudio publicado en Nature Ecology & Evolution indica que entre 2025 y 2050 entre el 44 % y el 49 % de la demanda de níquel podría provenir de minas ubicadas en el 10 % más crítico del planeta en términos de biodiversidad y almacenamiento de carbono. Esto representa un desafío particular para Indonesia, que ha adoptado una estrategia de biodiversidad que busca designar al menos el 30 % de su territorio como áreas protegidas para 2030.
El estudio subraya que el níquel se utiliza no solo en baterías de vehículos eléctricos, sino también en acero inoxidable, infraestructura de energía renovable y otras aplicaciones. Por ello, incluso una mayor adopción de químicas de baterías con bajo o nulo contenido de níquel no impediría que la demanda continúe creciendo. Se estima que la producción de níquel de Indonesia podría alcanzar el 74 % de la demanda mundial, lo que podría entrar en conflicto con sus objetivos de biodiversidad y clima.
Los autores señalan que la extracción de níquel genera riesgos específicos para los ecosistemas tropicales. En las regiones de Sulawesi y Maluku, la industria del níquel se está expandiendo rápidamente, provocando la pérdida de bosques.
