Un estudio piloto liderado por Rodney Luster de la Universidad de Phoenix en Arizona mostró que la interacción con personalidades de IA gestionadas profesionalmente podría ayudar a mejorar las habilidades de empatía de los participantes. Los 10 adultos que participaron en el estudio mostraron un aumento promedio de 2.70 puntos en las pruebas de evaluación de empatía después de interactuar dos veces con las personalidades de IA.

El estudio sugiere que las personalidades de IA pueden proporcionar una plataforma para que los participantes consideren diferentes puntos de vista, identifiquen emociones y desarrollen habilidades de comunicación para la reparación de relaciones. Sin embargo, estos resultados no deben interpretarse como evidencia de que la IA cause cambios permanentes en la empatía.

Los resultados del estudio sugieren que la IA podría usarse como una herramienta de apoyo en la terapia y la formación en asesoramiento. Sin embargo, el uso de la IA debe realizarse bajo la supervisión de clínicos y dentro de ciertos límites éticos.