Apple y Google actualizaron sus mapas y comenzaron a mostrar Lake Ontario como “Lake America” en los Estados Unidos. El cambio se implementó una semana después de que el presidente Trump firmara una orden ejecutiva el 27 de agosto, y fue puesto en marcha en los servicios de mapas de ambas compañías.

La orden instruye al Departamento del Interior a cambiar el nombre de la superficie acuática en las bases de datos federales dentro de los 30 días; Apple Maps muestra el nuevo nombre solo a los usuarios de EE. UU., mientras que en Canadá y en otros países mantiene el nombre anterior. Google sigue la misma política, mientras que proveedores de mapas competidores como MapQuest se negaron a cambiar el nombre, lo que provocó un notable aumento en sus tasas de descarga.

Esta medida se produjo en un momento de tensión en las negociaciones comerciales entre EE. UU. y Canadá y podría complicar aún más las relaciones entre ambos países. Apple se negó a comentar al respecto; se indica que la denominación en los mapas se basa en fuentes oficiales del gobierno.