Un equipo internacional liderado por Ryan Camilleri, de la Escuela de Matemáticas y Física de la Universidad de Queensland, combinó mediciones históricas de 30 años con los datos de la Encuesta de Energía Oscura (DES) de 2024 y otros conjuntos de datos cosmológicos para crear un marco coherente que incluye 2.884 supernovas tipo 1a. Los investigadores reanalizaron observaciones antiguas con técnicas modernas, vincularon datos de múltiples telescopios en diferentes longitudes de onda y tuvieron en cuenta los efectos de oscurecimiento cósmico y la mercancía gravitatoria.