Artemis III está planificada como una de las misiones espaciales más ambiciosas y complejas hasta la fecha de la NASA. Con la participación de cuatro astronautas, realizará una serie de operaciones críticas en órbita terrestre durante aproximadamente dos semanas, utilizando la nave Orion, el vehículo de aterrizaje lunar Starship de SpaceX y el Blue Moon de Blue Origin. Esta misión incluye pruebas fundamentales para futuros aterrizajes humanos en la Luna.

La misión comenzará con el lanzamiento de la cápsula Orion mediante el Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) de la NASA, seguido de su acoplamiento con el vehículo Blue Moon. Los astronautas se trasladarán al Blue Moon para probar sus sistemas de control ambiental y aviiónica. Esta fase proporcionará datos valiosos para validar la madurez del Blue Moon antes de su futura misión de aterrizaje lunar.

Tras separarse del Blue Moon, Orion se acoplará con el Starship de SpaceX. En esta etapa, se probarán los sistemas de comunicación y maniobra del Starship; sin embargo, los astronautas no se trasladarán a esta nave. Las versiones del Blue Moon y el Starship utilizadas en esta misión no son modelos finales capaces de aterrizar en la Luna, sino prototipos diseñados para recopilar datos de vuelo reales que permitan mejorar sus diseños.

El éxito de Artemis III es vital para que la NASA logre su objetivo de llevar humanos a la superficie lunar por primera vez en más de medio siglo, con la misión Artemis IV. Esta operación, que requiere coordinación entre múltiples plataformas de lanzamiento y socios comerciales, se describe como un "baile coreográfico" que abrirá las puertas a una nueva era en la exploración espacial.