El asteroide Apophis, de 370 metros de longitud, que pasará a 32.000 km de la Tierra en abril de 2029, será una rara oportunidad para que los científicos lo observen de cerca. Sin embargo, el trabajo de los investigadores italianos Giulia Schettino y Alessandro Rossi indica que esta rara oportunidad conlleva un riesgo de colisión con desechos espaciales. El estudio ha examinado la probabilidad de que el asteroide choque con desechos artificiales en órbita geoestacionaria (GEO) y ha determinado que, aunque la probabilidad es pequeña, la colisión es posible.

El paso cercano de Apophis a la Tierra ayudará a los científicos a comprender la estructura y el comportamiento del asteroide. Sin embargo, un evento de colisión podría complicar estas observaciones. La colisión podría causar un pequeño cráter en la superficie del asteroide y lanzar algunos fragmentos. Esto dificultaría que los científicos comprendan cómo la gravedad de la Tierra afecta al asteroide.

El estudio destaca la falta de información sobre la población de pequeños desechos en órbita alta. Rossi espera que el paso de Apophis pueda fomentar una investigación más amplia sobre este tema. Los nuevos telescopios del Sistema de Vigilancia Espacial de la Unión Europea podrían ayudar a obtener más información sobre los desechos en órbita alta.